capítulo 17
capítulo 18
capítulo 19
capítulo 20
capítulo 21
capítulo 22
capítulo 23
capítulo 24
capítulo 25
capítulo 26
capítulo 27
capítulo 28
capítulo 29
capítulo 30
capítulo 31
capítulo 32
capítulo 33
capítulo 34
capítulo 35
capítulo 36
capítulo 37

 CAPÍTULO 5. La primera Copa (1934 - 1936)

QUINTO CLASIFICADO EN LIGA. EL SEVILLA SE PROCLAMA CAMPEÓN DE ESPAÑA EN PROFESIONALES Y AMATEUR.

El campeonato liguero fue sorprendentemente bueno si tenemos en cuenta que el Sevilla había subido a primera división por primera vez, en absoluto notó la diferencia de categoría, no obstante donde el éxito fue absoluto fue en el campeonato de España – la primera Copa de España que consigue un equipo andaluz- primera de las tres que adornan las vitrinas de la sala de trofeos del Sevilla FC.
Ramón Encinas tras el éxito del ascenso remodela la plantilla sin obligar al club a hacer grandes desembolsos. Eso si no permite que se vaya ningún jugador de los denominados vitales, pese a que existen ofertas por Campanal, Eizaguirre, Deva y Euskalduna. Los únicos que reciben la baja son Bastos que vuelve al Calavera local, Espinosa de los Monteros que se marcha cedido al Cádiz y Peña que recibe la carta de libertad.
Por el contrario se ficha a Ayuela procedente del Sestao, Epelde del Zaragoza, Palencia del Betis y Viri del Melilla. Así mismo suben al primer equipo procedente de los escalafones inferiores: Huesa, Muñoz, Núñez y Sánchez. Este último entraría en la historia del Sevilla al ser el autor del primer gol que consigue el Sevilla en la máxima categoría ante el Athlétic de Madrid; era la primera jornada del campeonato liguero y el Sevilla brindó a sus aficionados una esplendida tarde de fútbol y un resultado contundente, cuatro goles acero en Nervión ante los colchoneros.
En la plantilla seguían: Eizaguirre, Deva, Euskalduna, Alcázar, Campanal, Caro, Cortón, Fede, Pepe López, Segura, Tache, Tejada, Torrontegui y Pepe Guillamón.

El comienzo liguero fue genial con esa victoria antes mencionada ante el Athlétic de Madrid- que aún mantenía esa denominación de origen inglés- En el primer partido que el Sevilla juega en la máxima categoría, Ramón Encinas alinea a Guillermo Eizaguirre en la portería, Euskalduna y Deva en defensa-prácticamente la misma que había logrado el ascenso. Alcázar, Epelde y Fede en la media-con respecto a la del ascenso solo había entrado el aragonés Epelde en esta línea- y la delantera prácticamente la misma con la sola incorporación del joven Sánchez, es decir, Sánchez, Torrontegui, Campanal, Tache y Bracero.
El primer revés llega siete días más tarde en el campo asturiano de Buenavista ante el Real Oviedo, revés que tuvo una rápida cura puesto que en la tercera jornada el Sevilla volvía a deleitar a sus aficionados en Nervión con goleada ante el Español de Barcelona al que derrota por 5 a 1. Los dos partidos siguientes en Bilbao y Valencia son derrotas y en la sexta jornada el Sevilla vuelve a recuperar aliento al derrotar al Rácing de Santander- la que había sido bestia negra del Sevilla hasta ese momento- derrota en Madrid ante el Real que había perdido la realeza por decreto del gobierno republicano y victoria del Sevilla en Nervión ante el Barcelona por 3-1. El ecuador de la competición tiene al Sevilla clasificado también en el ecuador de la tabla.

La segunda vuelta la comienza el Sevilla con derrota en Madrid aunque solo pasan siete días para anotarse la primera victoria de la segunda vuelta ante el Real Oviedo en Nervión, sigue la racha y un sorprendente 1-4 del Sevilla en Montjuic hace soñar a los aficionados con buenos logros, a esta victoria domiciliaria se uno la siguiente local ante el Athlétic de Bilbao que cae derrotado en Nervión por 3-0 con goles de Tache, Torrontegui y Pepe López, continúan los éxitos y más tarde es el Valencia el que cae derrotado en el propio Nervión por 4-2, dos derrotas seguidas en Sevilla ante el Rácing en Santander y Real Madrid en Sevilla, hace bajar las posibilidades de conseguir el campeonato. Como el fútbol es así de cambiante la victoria por 2-3 en Las Corts vuelven a subir la moral del equipo sevillista, refrendado más tarde por los tres goles que el joven Palencia y el cuarto de Cortón ante el Arenas de Guecho pone al Sevilla en todo loo alto de la clasificación, aunque ya era prácticamente imposible alcanzar al líder de la categoría que había tomado excesiva ventaja.
El Sevilla se enfrenta al Betis en la penúltima jornada y cosecha en la primera división el primer punto en un derbi, de poco vale la goleada que el Sevilla le hace al Donosita- más tarde Real Sociedad- al que derrota en Nervión por siete goles a dos. Campanal es la figura de ese encuentro al marcar el solito cuatro tantos.

Los aficionados sevillistas se sienten satisfecho ya que no es mala temporada la que ha realiza el Sevilla que tras permanecer seis temporadas en la división de plata por fin llego el ingreso en la máxima categoría y terminar esa temporada en el puesto quinto de la general no era mala cosa.
En el orden goleador el Sevilla se mostró como un equipo que veía puerta con facilidad y la muestra más evidente es que sus 53 goles logrados solo fueron superador por el Real Madrid y el Athlétic de Bilbao, Como no podía ser de otra manera el “pichichi” local fue Guillermo Campanal que anotó 20 dianas, seguido del joven Torrontegui con 8 y el joven extremo Pepe López con 7, casualmente tres componentes de la mítica delantera Stuka que se formaría tras terminar la guerra civil.

El equipo base esa temporada en el Sevilla por decisión del entrenador Moncho Encinas se forma con Eizaguirre bajo los palos, Euskalduna y Deva formando la defensa, Alcázar, Epelde y Fede-el hombre del pañuelo en la frente- forman la línea de medios y López, Torrontegui, Campanal, Tache y Caro o Bracero en la delantera.

El gran éxito de la temporada es la consecución de la Copa de España por partida doble ya que la logran el primer equipo asi como el segundo, pero eso lo dejamos para el próximo capitulo.

Esa temporada no se juega la Copa de Andalucía. La denominación de los campeonatos nacionales que hasta ese momento se llaman campeonatos mancomunados pasan a llamarse campeonato Superregional, el Sevilla es encuadrado en un grupo formado por los equipos andaluces y levantinos. Intervienen Levante FC, Sevilla FC, Hércules de Alicante, Valencia FC, Betis Balompié y Murcia FC, tanto Betis como Murcia habían perdido su título de real al no permitírselo el gobierno republicano.

Este campeonato se desarrolla con mucha competencia y solo Betis y Murcia quedan descolgados, Levante, Sevilla, Hércules y Valencia entran en una encarnizada batalla que propicia llegar al final del campeonato con los tres primeros equipos empatados: Levante, Sevilla y Hércules y el Valencia con un punto menos que estos. El Sevilla ostenta incluso mejor gol-average general que el equipo levantino, pero al entrar en lisa el Hércules el Sevilla resultaba desfavorecido por haber sumado menos puntos que el equipo levantito en los enfrentamientos directos. La victoria del Levante en Nervión por 1-2, dio el campeonato al equipo valenciano. El mejor resultado del campeonato si se lo anotó el Sevilla al vencer al Hércules de Alicante por 8-2 en Nervión. En cuanto a los derbis ambos fueron favorables al Sevilla que ganó en el campo del Patronato por 2-4 y nueva victoria sevillista en el campo de Nervión por 2-1. En el equipo sevillista se habían producido pocos cambios en las alineaciones habituales, sin duda la más sonada el descanso que se tomó Eizaguirre siendo ocupado su puesto por Pepe Guillamón el mayor de los hermanos Guillamón.

EL SEVILLA GANA LA COPA DE ESPAÑA

El primer emparejamiento le enfrenta nada más y nada menos que al Real Madrid, que se había proclamado campeón en la edición anterior. El partido de ida se juega en Nervión el 19 de Mayo de 1.935. Como era de suponer Nervión se pone hasta la bandera. El Sevilla gana por uno a cero, gol marcado por López. Destacan en este encuentro principalmente Segura, Alcázar y Fede, es decir la medular entera, sin embargo la delantera se muestra muy desafortunada, puesto que en este partido pudo haber quedado resuelta la eliminatoria. El Madrid que en ese momento no lleva el sobre nombre de Real por cuestiones políticas, había colocado bajo los palos al meta suplente puesto que Ricardo Zamora andaba un tanto lesionado. Aún así Alberty que fue el titular jugó un partido soberbio y no encajó más goles gracias a paradas extraordinarias. El Sevilla alineó en ese encuentro a Eizaguirre, Euskalduna, Deva, Alcázar, Segura y Fede, y en la delantera a López, Torrontegui, Campanal, Cortón y Berrocal. El Real Madrid juega con Alberty, Ciriaco, Quincoces, Pedro Regueiro, Bonet, Leoncito, Eugenio, Luis Regueiro, Sañudo, López y Emilín. Toda la España futbolística del momento nos daba por eliminados en la vuelta en Chamartín, porque el Real Madrid pasaba por un momento dulce en su historia.

El partido de vuelta se juega en Chamartín con un gran lleno el día 26 de Mayo de 1.935. El Real Madrid solo hace dos cambios con respecto al partido de Sevilla, recupera a Ricardo Zamora para la puerta y Losada sale en lugar de López. El partido lo arbitra el Sr. Arriba y las alineaciones son las siguientes, el Real Madrid: Zamora, Ciriaco, Quincoces, Pedro Regueiro, Bonet, Leoncito, Eugenio Luis Regueiro, Sañudo, Losada y Emilín, mientras que el Sevilla alinea a Eizaguirre, Euskalduna, Deva, Alcázar, Epelde, Fede, López, Torrontegui, Campanal, Tache y Bracero. El Real Madrid en muchos minutos pone cerco a la portaría del Sevilla, pero bajo los palos Guillermo Eizaguirre para todo lo parable y lo imparable, el meta sevillista había sido titular con la Selección Española días antes en Colonia (Alemania) y esto le había dado una moral de "hierro". El gran directivo Antonio Sánchez Ramos había ofrecido mil pesetas de prima a cada jugador si el Sevilla seguía adelante y las 11.000 pesetas salieron del bolsillo de este ejemplar directivo. El martes llegó el Sevilla de vuelta a la capital y Guillermo Eizaguirre fue paseado a "hombros" por las calles de nuestra ciudad.
El empate a cero final deja a los madridistas rotos de moral y a los sevillistas en la siguiente ronda.

En cuartos de final el Sevilla se enfrenta al otro equipo madrileño: Atlétic de Madrid; mientras que el resto de enfrentamientos emparejan al Betis con el Sabadell, al Zaragoza con el Osasuna y al Levante con el Barcelona. El primer partido At. Madrid - Sevilla se juega el día 2 de junio de 1.935 en Vallecas. El resultado empate a dos goles. La primera mitad se juega con excesiva violencia y dureza. Los periodicos de la capital de España habían influido de sobremanera en crear un ambiente muy hostil contra el Sevilla, tachandole de equipo marrrullero y brusco, cuando la verdad era que cuando los sevillistas le echaban "cojones" a la cosa era un equipo practicamente invencible. Al descanso se llega con empate a cero en el marcador, a los pocos minutos el Atlétic marca los dos goles casi seguido por mediación de Elicegui (un toro de Miura) y Lafuente, los aficionados en esos momentos pensaron que ya estaba todo el "pescado vendido". Craso error, puesto que el partido cambiaría pronto. Marca Torrontegui y el árbitro Sr. Steirbom anula incompresiblemente el tanto. El Sevilla no se amilana por esta circunstancia y sigue cargando sobre la portaría defendida por Pacheco. Sucede entonces una jugada que cambiaría todo el partido, un encontronazo entre Eizaguirre y Lafuente deja fuera de combate al madrileño, tuvo suerte el Sevilla porque a la lesión de Lafuente le siguió la de Chacho al pisar mal y por si faltara poco tambien se lesiona Sornichero. El Sevilla aprovecha la circunstancia para lanzarse en tromba sobre la puerta Atlética y Bracero aprovechando una jugada de López acorta distancias. También se lesiona en el Sevilla, López que tiene que abandonar el terreno de juego. Minutos más tarde un pase de Campanal a Bracero y este hace el gol del empate. A raiz de esto se forma la marimorena en Vallecas, las entradas de unos y otros son espeluznantes y parecía que aquello terminaría en batalla campal. Se produce otro ataque sevillista y el meta Pacheco le da tal patada a Campanal que tiene que ser retirado en camilla, eran los últimos minutos y los sintomas de la impotencia colchonera. Hasta tal punto llega la "batalla" que cuando termina el partido parte del público se lanza al terreno de juego con la intención de agredir a los jugadores sevillistas. Intervienen los Guardias de Asalto y pasados muchos minutos estos mismos guardias que habían solicitado refuerzo tienen que acompañar al autobus del Sevilla hasta que este toda la carretera con destino a Andalucía.

En Nervión se juega el partido de vuelta el 9 de junio de 1.935. Aunque el empate cosechado en Vallecas hace tener confianza en pasar la eliminatoria, también se presenta un handicap la ausencia de Guillermo Campanal en la delantera, ya que este no había logrado recuperarse del golpe recibido en el partido de ida. Su ausencia la cubre el jugador titular del equipo amateur; Manolo Palencia. El Sevilla en la primera mitad deja casi resuelta la eliminatoria con los goles que marcan López y Tache. En el descanso todos los aficionados pensaban que aquello estaba ya liquidado, pero los 45 segundos minutos iban a ser también intenso y de incertidumbre. A Buiría le hacen un penalti, que señala el Sr. Arriba y Marín lo transforma para el Atlétic y los nervios salen a relucir, no obstante pasado un poco esos nervios vuelve a marcar el Sevilla por mediación de Torrontegui y parece que vuelve la calma, hasta el minuto 75 que un fallo garrafal de Eizaguirre lo aprovecha Elicegui para volver a acortar distancias, los colchoneros se envalentonan y piensan en la posibilidad de volver a empatar y forzar un tercer partido. De ahí al final, muchos nervios y mucho sufrimiento. Se llega al final con el 3-2 que le la al Sevilla la posibilidad de acceder a las semifinales. Mientras esto ocurría el Sabadell deja en la cuneta al Betis, el Osasuna al Zaragoza y el Levante elimina a todo un Barcelona. El Sevilla en este partido alinea a Eizaguirre, Euskalduna, Deva, Alcázar, Epelde, Fede, López, Torrontegui, Palencia, Tache y Bracero. Por parte del Atletic lo hacen con Pacheco, Mesa, Alejandro, Feliciano, Marculeta, Peña, Marín, Navarro, Elicegui, Buiría y Cuesta.

En semifinales el Sevilla se enfrenta al Osasuna y el Sabadell al Levante. El 16 de junio de 1.935 se enfrentan sevillistas y pamplonicas en Nervión, alineando el Sevilla a Eizaguirre, Euskalduna, Deva, Alcázar, Epelbe, Fede, Tejada, López, Torrontegui, Tache y Bracero. En el Osasuna se alinean, Urreaga, Muguiro, Recarte, Valentín, Cuqui, Cell, Urdiroz, Iturralde, Vergara, Bienzobas y Catachú. El árbitro el Sr. Melcón. En el Sevilla sigue faltando Campanal, aunque sería Tejada su sustituto y no Palencia como contra el Atlétic de Madrid. Comienza marcando el Osasuna con gol de Urdiroz, el juego se endurece en demasía, y el navarro Bienzobas es expulsado por vengar una patada que le da López a un defensa, el árbitro no ve la patada de López pero si la del mejor jugador navarro y este es expulsado. Comienza la reacción blanca, y Torróntegui consigue el empate; después Euskalduna adelanta al Sevilla al convertir un penalti, y Tache y López dejan el marcador en un claro cuatro a uno definitivo.

La vuelta se juega el 23 de junio de 1.935 en el campo de San Juan, y gana el Sevilla por cero a uno, marcando el gol Bracero. Arbitra Vilalta y los equipos se alinean de la siguiente forma: Osasuna: Urreaga, Muguiro, Recarte, Valentín, Cuqui, Tell, Castillo, Iturralde, Vergara, Catachus y Urdiroz. El Sevilla lo hace con Eizaguirre, Euskalduna, Deva, Alcázar, Segura, Nuñez, López, Tejada, Torrontegui, Tache y Bracero.

Este partido si que fue una autentica batalla campal, los ánimos estaban muy exaltado y la contundencia del resultado en el partido de ida tenía a los aficionados cargados de adrenalina. Para colmo de males el árbitro anula dos goles al Osasuna por claro fuera de juego. La grada se calienta por momentos y las protestas del público se hicieron cada vez más sonoras, con continuos lanzamientos de objetos al terreno de juego. En el minuto 60 se produjo una invasión de público en el terreno, suspendiendo el árbitro el partido con el consentimiento de varios directivos de la Federación Española que se encontraban en el palco. Parte de la culpa de este bochornoso espectaculo la tiene la prensa pamplonica que comentan en algún periodico que en el partido de ida habia habido "hasta tiros" los medios sirvieron para incitar a los aficionados hasta un punto insospechado.

La gran final se juega en Chamartín el domingo 30 de junio de 1.935. Las agencias de viajes que había en Sevilla se llenaron de ofertas para asistir a la gran final ante el Sabadell. El viaje de ida y vuelta en autobús es ofertado por 40 pesetas, y partía desde la Plaza del Salvador. El viaje en avión cuesta 65 pesetas ida y vuelta. El viernes sale el Sevilla en autocar desde la Plaza Nueva, y el sábado por la noche sale de Sevilla un tren especial repleto de aficionados. En Chamartín se coloca el cartel de "no hay billetes", y la recaudación asciende a 75.000 pesetas. Con una única entrada se veían las dos finales, la de amateurs y la de profesionales, dándose la circunstancia de que el Sevilla está representado en ambas. Los amateurs, dirigidos por Pepe Brand, se proclaman campeones ante el Ciosvin de Vigo, al que vencen por uno a cero. En dicho equipo se alinean Moreno, Huerta, Jara, Felix, Duarte, Muñoz, Sánchez, Fermín, Palencia, Carreras y Berrocal (de éstos Felix, Duarte, Sánchez, Fermín, Palencia y Berrocal llegan a jugar posteriormente en Primera División, pero sin duda el que llega más lejos sería Berrocal, que llegaría a formar parte de la delantera Stuka).

El Sevilla de profesionales gana la gran final al Sabadell, al que se le derrota por un claro tres a cero. En el minuto 32 Euskalduna falla un penalti dando en el palo. En el minuto 36 Campanal marca el primer gol al recoger un pase en profundidad de López, y pasar el balón por encima del meta arlequinado Massip. En el minuto 76 Campanal marca de nuevo de potente tiro desde fuera del área, y en el minuto 87 Bracero hace el tercero en un pase de López.
La gran final la jugaron: Eizaguirre, Euskalduna, Deva, Alcázar, Segura, Fede, López, Torróntegui, Campanal, Tache y Bracero. En el Sabadell se alinearon: Massip, Morral, Blanch, Argemí, Font, Gracia, sangueza, Calvet, Gual, Barceló y Parera. Arbitró Pedro Escartín y no tuvo ni un solo problema. El único problema que existió en el partido fue los comentarios de la prensa madrileña contra el Sevilla, al que no perdonaban que hubiese eliminado de la Copa de España a los dos grandes madrileños; Real Madrid y Atlético de Madrid.

El recibimiento de los dobles campeones en Sevilla fue apoteósico. Miles y miles de personas esperaron la llegada el lúnes del autobús en la Plaza de Andalucía, y el Presidente Sánchez Pizjuán ofreció ambos trofeos al alcalde de la ciudad, Don Isacio Contreras. Posteriormente ambos equipos reciben un homenaje en el Hotel Andalucía Palace (Hotel Alfonso XIII), al que llegan los jugadores portando las Copas de España, Eizaguirre la de los profesionales y Felix la de los amateurs.

Temporada 35-36. MEDIOCRIDAD MANIFIESTA

El Sevilla tras obtener un buen puesto en la liga anterior- el quinto- y principalmente la consecución de la primera Copa de España, se emborrachó de éxito y deparó una temporada paupérrima y llena de sobresaltos.
Ramón Encinas fue renovado en su puesto de entrenador. El equipo se renovó en algunas líneas con jugadores que eran de más valía deportiva. Se incorporó Berrocal procedente del Betis que más tarde formaría parte de la delantera stuka. Félix un finísimo centrocampista que procedía del Velázquez de Alicante, Joaquín el de Alcalá que procedía del Betis y que se empeñó en cambiar de acera, para lo cual tuvo que realizar una estrategia. Luisín del Real Oviedo donde venía realizando un gran papel y Diego Villalonga un joven utrerano que militaba en la Balompédica Utrerana y que se le veía venir que llegaría a ser gran jugador en su puesto habitual de lateral izquierdo. Con el pasar de los años el Sevilla encontraría una magnifica línea defensiva; la que componían Joaquín y Villalonga, el primero ganador de tres títulos, dos copas y un campeonato de liga, y dos títulos copa y liga respectivamente el segundo.
Desde esa temporada se empezó a notar la mano de Pepe Brand que no solo había conseguido éxitos con los amateur un subcampeonatos y dos campeonatos de la Copa de España, si no que comenzó a demostrar que tenía un ojo clínico encomiable para ver futbolistas. De la cantera se incorporaron Duarte natural de Camas, Joaquín II, Fermín, Luque y Vicente.
Se producen cinco bajas aunque ninguna de ellas se trataba de jugadores titulares. Ayuela ficha por el Cádiz, Palencia por el Recreativo de Huelva, Viri que regresa al Melilla, mientras que Guesa y Muñoz se retiran del fútbol activo.
La plantilla queda conformada con los porteros Eizaguirre y Pepe Guillamón y los jugadores de campo: Joaquín, Villalonga, Deva, Alcázar, Berrocal, Bracero, Campanal, Caro, Cortón, Duarte, Epelde, Euskalduna, Fede, Félix, Fermín, Joaquín II, López, Luisín, Luque, Nuñez, Sánchez, Segura, Tache, Tejada, Torrontegui y Vicente. A vista de los entendidos de la época todo un equipazo, solo hace falta echarle un vistazo a la plantilla para ver la calidad que ostentaban la mayoría de sus componentes, no en balde militaban en esos momentos el segundo mejor portero de España, tras el mítico Ricardo Zamora, una gran defensa como eran Euskalduna y Deva y a la espera para sustituirlos nada más y nada menos que Joaquín y Villalonga. Un centro del campo de ensueño donde destacaban enormemente Alcázar, Epelde, Fede y la nueva adquisición Félix, y una delantera que comenzaba a conformarse como una de las mejores de España. López, Campanal, Torrontegui y Berrocal, solo faltaban Pepillo y Raimundo para formar los posteriores “stuka”.
La primera división se componían con los grandes equipos del fútbol español con el ascenso a la misma de Hércules y Osasuna que habían sustituidos a los descendidos Donosita y Arenas de Guecho. La trayectoria del Sevilla desde el principio fue desesperante máxime si tenemos en cuenta que la plantilla era de gran valor y que los aficionados arropaban extraordinariamente al equipo tras la consecución del ascenso primero y de la copa después. El comienzo del campeonato no pudo ser peor para el Sevilla que el 10 de noviembre cae derrotado en Mestalla por 5-0, con empate a uno se liquida la segunda jornada ante el Real Oviedo en Nervión, la tercera jornada fue aún peor ya que fue el Rácing de Santander el que ganó en Sevilla por 1-2. Lógicamente Ramón Encinas comenzó el baile habitual en las alineaciones en busca de enderezar el rumbo. El entrenador pierde la confianza en los supuestos titulares, a esto hay que unir la baja de Campanal con problemas musculares que le hace perderse casi media vuelta. La desesperación del técnico llega hasta límites insospechados como es la sustitución en la titularidad de Guillermo Eizaguirre pasando a colocarse bajo los palos Pepe Guillamón, claro que esto solo sucede en el partido frente al Barcelona en Las Corts. El 4-1 que encaja el Sevilla hace que Eizaguirre vuelva a la titularidad a la semana siguiente. Hasta la quinta jornada el Sevilla no conoce la victoria, ésta se consigue ante el Madrid en Nervión al marcar Torrontegui y Tejada para el Sevilla y Lecue para el Madrid, hasta esa jornada el Sevilla solo le alumbraba un punto. Esta circunstancias hace que Sánchez Pizjuan abronque un día si y el otro también a los jugadores que según su creencia no daban en el campo la medida que de ellos se esperaba. Se hicieron famosas las arengas de Sánchez Pizjuan a los pupilos del otro Ramón el gallego Encinas. Pero ni las “brocas” surtían efecto ya que tanto Athlétic como Hércules ganan en Nervión y por el contrario el Sevilla se muestra incapaz de sumar puntos en sus desplazamientos. Se llega al final de la primera vuelta con solo cuatro puntos, por lo cual los temores de los aficionados crecían cada vez más.
En la segunda vuelta proseguían las jornadas y el Sevilla no enderezaba el rumbo, un raquítico empate a cero goles en Buenavista ante el Oviedo es el único mérito que hace el Sevilla en los primeros compases. El primer día del mes de marzo el Sevilla toma un poco de oxigeno al derrotar en Nervión al Barcelona por 2-1, López y Alcázar hacen los goles del Sevilla y el otrora internacional sevillista Ventolrá acorta para el Barcelona. Está claro que el equipo hispalense solo se supera ante los grandes puesto que tras derrotar al Barcelona empata en Chamartín ante el Madrid- en la primera vuelta la única victoria del Sevilla fue precisamente ante el Madrid- el equipo comienza a mejorar, pero muchos aficionados piensan que ya es demasiado tarde, las victorias ante Osasuna, Betis y Español dan un poco de confianza y todo queda circunscrito a la última jornada que había de jugarse en el Metropolitano. A esa altura, los colchoneros suman 15 puntos mientras que Osasuna y Sevilla suman 14. Además el gol-average entre Osasuna y Sevilla favorece al Osasuna por lo cual podía darse el caso de que el Sevilla ganase en Madrid y aún asi descendiese si el Osasuna le ganaba al Athlétic de Bilbao en el vetusto San Mamé, pero los vascos necesitaban al menos un empate para proclamarse campeón de liga y no estaban dispuesto a dejar escapar el campeonato. El Bilbao cumplió el expediente venciendo por 2-0 al Osasuna con lo cual lo enviaron a segunda. Partido de infarto por tanto entre colchoneros y sevillistas. A priori el que más fácil lo tenía era el Athlétic de Madrid, pero el fútbol es fútbol por estas cosas, a veces sale victorioso el que lo tiene más difícil tal como sucedió. El dramático encuentro comenzó bien para los propietarios del campo, a los 14 minutos Elicegui adelanta al Athlétic de Madrid. El Sevilla reacciona y en los minutos 40 y 43, Tache marca dos goles con lo cual le da la vuelta al marcador. En el minuto 60, López marca el tercer gol sevillista. Lo que podía parecer la llegada de la tranquilidad se ensombrece cuando en el minuto 75, Gabilondo acorta distancias, pero el dramatismo está aún por llegar. Faltan 15 minutos que iban a ser tortuosos, ya que el empate enviaba al Sevilla a la segunda categoría. El drama llega a la cúspide cuando a falta de cuatro minutos para el final el árbitro Sr. Arribas señala un dudoso penalti contra el Sevilla. Chacho es el lanzador del penalti tras que varios jugadores madrileños declinasen la responsabilidad. Samitier el entrenador colchonero le indica a Chacho que tendría que ser él, el que salvase o condenase a su equipo. Los aficionados en su mayoría se volvieron de espalda, al igual que hicieron muchos de los componentes de ambos equipos, solo dos el meta Eizaguirre por el Sevilla y el delantero Chacho por el Athlétic no perdían de vista el balón. Cuando Arribas da la orden de lanzar, Chacho toma poca carrerilla dejando a su inspiración el desarrollo del lanzamiento. Chacho tira con fuerza y tan ajustado al palo derecho que el balón va directamente al mismo y sale rebotado fuera del área. El drama estaba servido y los jugadores del Athlétic comprobaron en ese momento que el descenso estaba consumado.
En la Copa de España el Sevilla que había ganado el campeonato superregional entra por derecho propio en octavos de final tocándole medirse al Hércules de Alicante. El 10 de mayo el Sevilla en un partido bronco por parte alicantina y que Escartín no supo cortar le gana por 3-1 al Hércules. En la vuelta volvió la violencia en el campo de Bardín de Alicante en donde el Sevilla cae derrotado por 4-2. El 19 de mayo se juega un tercer partido de desempate en Chamartín en donde el Sevilla pierde por 2-0, quedando por tanto apeado de la copa.
En la Copa de Andalucía el Sevilla vuelve a proclamarse campeón sumando 13 puntos seguido del Xerez con 12. Esta es la décimo sexta Copa de Andalucía que gana el Sevilla.
El que si hace historia es el equipo amateur del Sevilla que por segunda vez consecutiva consigue la Copa de España. Pepe Brand vuelve a ganar desde el banquillo una final de esta categoría. El Sevilla elimina al Badajoz, Carabanchel y Burjasot, jugando y ganando la final que se disputa en Mestalla al Zaragoza al que vence por 3-2, Salustiano, Palencia y Fermín marcaron los goles del Sevilla que alineó a Moreno, Badía, Jara, Félix, Duarte, Alfonso, Tejada II, Fermín, Palencia, Salustiano y Benítez.

 

HECHOS DESTACABLES EN LA CIUDAD DE SEVILLA

.- Se inaugura la línea de tranvías Sevilla - San Juan de Aznalfarache.

.- La Revolución de Octubre no tuvo impacto en Sevilla.

.- Rafael "El Gallo" volvió a los ruedos tras una larga ausencia, toreó en la Real Maestranza con Chicuelo y Perlacia.

.- En Guadalcanal, Lora del Río, Aznalcázar y Villamanrique cayó una plaga de langostas que destrozaron las cosechas.

.- Se casó Guillermo Campanal, siendo la boda un acontecimiento en toda la ciudad.

.- El 28 de Diciembre de 1.935 desapareció un taxi con un extranjero dentro, todo el mundo se creyó que era una inocentada, pero después se demostró que la noticia era cierta.

.- En Febrero de 1.936 Sevilla sufre una tremenda inundación, que afecta a la Alameda de Hércules, a Triana, y a algunas barriadas cercanas a la ciudad.

.- El periódico ABC pasa a costar 15 céntimos.

.- En el teatro Cervantes actúa la admiradísima Raquel Meyer.

.- Cae el gordo de Navidad en Sevilla; se repartieron dos millones de pesetas.

.- En abril del 36 se celebra un homenaje organizado por el Ateneo a Gustavo Adolfo Bécquer, con motivo del centenario de su nacimiento. Se descubrió una plaza en la Venta de los Gatos, y asistieron a todos los actos el ministro Blasco Garzón y el alcalde Isacio Contreras.

.- Un petardo decapitó la estatua del jesuita Padre Pineda en el monumento a la Inmaculada.

.- El presidente del gobierno Alejandro Lerroux visitó Sevilla.

.- A partir del 18 de julio de 1.936 Sevilla es elegida como fortín de Franco en la guerra. Desde un principio Sevilla se unió casi completamente al golpe de estado, y el general Queipo de Llano se hizo dueño de la ciudad.

.- La recogida de chatarra se hizo común en la ciudad, para la construcción de armamento para la guerra.

.- El 20 de julio de 1.936 Queipo de Llano se dirige a los sevillanos a través de los micrófonos de Unión Radio (posteriormente Radio Sevilla), alentando y apoyando el alzamiento nacional.