capítulo 17
capítulo 18
capítulo 19
capítulo 20
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capítulo 37

 CAPÍTULO 9. La Tercera Copa (1946 - 1948)

Tras la consecución del Campeonato de Liga, el Sevilla, como cualquier otro club importante, solo pensaba en conseguir otros logros. No obstante, la “resaca” de la Liga duraría toda una temporada, porque en la 46-47 se ocupó un modesto sexto puesto. Solo había causado baja en el equipo habitual Villalonga. El lateral utrerano ya comenzaba a pensar en la retirada y se dedicaba más a cuestiones técnicas que a seguir jugando al fútbol. La temporada resultó un tanto decepcionante, cosa normal si tenemos en cuenta que en la anterior se había tocado el cielo con las manos. Sin duda, lo mejor fue la victoria en el “viejo Nervión” ante todo un Real Madrid, que cayó derrotado por 5-0.
Posiblemente este bajón en el juego del Sevilla fue propiciado, en gran parte, por la relajación de algunos jugadores, y en otra gran parte porque Ramón Encinas había puesto tan alto el listón la temporada anterior que ya iba a ser difícil conseguir otra gesta similar.

Si la clasificación en el Campeonato de Liga fue decepcionante, en la Copa del Generalísimo no iba a ser mejor. En dieciseisavos de final logramos deshacernos del Mallorca, al que vencimos en Nervión por 2-1 y empatamos a uno en las islas. En octavos de final caímos ante el Sabadell que nos ganó en la ciudad lanera por 2-0 y solo pudimos ganar por 2-1 en Nervión.

Al terminar la temporada, Ramón Encinas decide marcharse a Inglaterra para “aprender más del fútbol”. Esa era la excusa oficial. La extraoficial era que el técnico lo había logrado ya todo con el Sevilla — el ascenso a 1ª División, la Copa del España en el año 1.935, y en la temporada anterior el Campeonato de Liga —, y había comentado — “¡Ahí queda eso! A ver si alguien lo mejora” —. No cabía duda que aún nos duraba la resaca de la temporada anterior.

La 47/48 se inicia con el consiguiente cambio en el banquillo. El inglés Patricio Caicedo, que venía de entrenar al Español, sucede a Ramón Encinas. Sería una temporada de dos signos totalmente opuestos. En liga un discreto quinto puesto, y en Copa se consigue la 3ª.

Apenas se había reforzado el equipo, solo con Mariano, Oñoro, Pineda y Uceda, pero sí se habían producido numerosas bajas, aunque en todos los casos jugadores que no eran titulares como Lucas, Barnet, Bonache y Pedrín, más los traspasos de Soler, Mendi y Acedo.

La primera parte del campeonato fue bastante meritorio, con buenos resultados como los cosechados en Monjuic, 0-1 ante el Español, o las victorias caseras ante Barcelona, 4-0, Real Sociedad, 5-0 u Oviedo, 5-1. En los primeros 7 partidos, de 14 puntos consiguió sumar 11, que no estaba nada mal. La racha se rompió en Chamartín al perder por 2-1. De cualquier forma, lo peor estaba por llegar, puesto que a falta de 8 jornadas para terminar y cuando mejor lo tenía para aspirar al titulo, de esos posibles 16 puntos tan solo sumó 5, con lo cual el equipo tuvo que conformarse con la 5ª plaza.

El recorrido en la Copa del Generalísimo iba a ser totalmente opuesto, ya que desde el comienzo — una vez concluida la liga —, Ramón Encinas se incorporó al club nuevamente en el puesto de ayudante del entrenador inglés, y este le da consistencia al cuadro hispalense. Sube muchos enteros la moral y el buen plantel sevillista con casi los mismos que habían ganado la Liga, más la entrada de Antúnez y Doménech, que hacen que sea posible que el equipo se venga arriba y juegue un campeonato de Copa sensacional.

La primera eliminatoria toca jugarla frente al temido Athlétic de Bilbao, en octavos de final. El primer partido se juega en San Mamés, donde vencen los vascos por 2-1. La vuelta se juega en Sevilla con el Nervión “a revienta caldera”, lleno total para ver el encuentro entre hispalenses y vascos en un partido lleno de buen juego sevillista y tensión por partes iguales. El Sevilla venció al Athlétic por dos goles a cero. Hubo de lamentar en este encuentro la expulsión de Pato Araujo por agresión a Gainza. El comité de competición castigó al brioso delantero sevillista con 5 partidos, con lo cual el Sevilla sufriría una sensible baja en la continuación del campeonato. El castigo se consideró excesivo, pero compensador para paliar las influencias del equipo vasco, tan acostumbrado a ganar dicho campeonato.

Los cuartos de final lo juega el Sevilla frente al Castellón. El primer encuentro se juega en el viejo campo de Sequiol, y lo que parecía que iba a ser un “paseo triunfal” por la endebles del Castellón en la liga de 2ª División (que a punto estuvo de descender a 3ª), resultó ser un partido competido, reñido y altamente peleado. El Sevilla tuvo que conformarse con traerse de la ciudad de la plana un esperanzador empate a un gol. En la vuelta, la cosa sería bien distinta. El Sevilla arrollaría sin remisión al Castellón, al que derrotó por 7-0, cinco de los cuales los marcó el sustituto de pato Araujo, el aragonés Mariano. Arza y Doménech marcaron los restantes.

La semifinal la tiene que jugar el Sevilla frente a los otros vascos, los de la Real Sociedad de San Sebastián. Estos venían de dejar en la cuneta al anterior campeón, el Valencia. A priori no sería presa fácil, sin embargo habían descendido a 2ª división y, aunque hasta ese momento se había decantado como el equipo revelación del torneo de K.O., el Sevilla estaba en vena de acierto, por lo que los donostiarras no fueron rivales para los hispalenses. En el partido jugado en Nervión el Sevilla le hizo un “descosido” a la Real Sociedad al vencerle por siete tantos a uno. Los goles los marcaron dos cada uno Pineda y Campos, y el resto Arza, Doménech y Alconero. El partido de San Sebastián careció de historia y la Real Sociedad venció por 1-0.

De esta forma el Sevilla accedía por tercera vez a una final. ¿La ganaría también tal como ocurrió en las anteriores?. El rival del Sevilla a esas alturas, principios del mes de Junio del 48, aún no se conocía, puesto que la otra semifinal la dirimían el Real Club Celta de Vigo y el Real Club Deportivo Español de Barcelona. Gallegos y catalanes habían empatados en ambos partidos, por lo que se necesitaba jugar un partido de desempate, partido que se programó para jugarse al miércoles siguiente en Madrid. El Sevilla, con buen criterio, decide no volver de San Sebastián a Sevilla, sino quedarse en Madrid, donde se había programado jugar la final, y de camino ver ese desempate y tomar buena nota del rival que le tocase.

El Sevilla montó su “cuartel general” en el Escorial, a la espera del acontecimiento. Estaba previsto que la final se jugara el primer domingo de Junio, pero el partido de desempate entre “periquitos” y vigueses terminó nuevamente empatado, lo cual lió aún más la madeja, puesto que para mediados de Junio se había programado un partido de la Selección Española que tendría que desplazarse a Zurich para enfrentarse a Suiza, y donde tomaban parte hasta tres jugadores, uno del Sevilla, Pedro Alconero y dos del Real Club Celta de Vigo, Muñoz y Pahiño. Hubo de esperarse a jugar ese partido internacional, y tras el mismo el Celta venció por fin al Español en el cuarto desempate, por lo que el rival del Sevilla sería el equipo vigués.

La gran final se jugó el día 4 de Julio de 1.948, ya casi fuera de la temporada que, normalmente, termina el 30 de Junio.

El estadio Chamartín no llegó a llenarse, en parte porque no participaba ningún equipo de Madrid y en parte porque era un domingo de calor sofocante y una gran parte de los madrileños prefirieron marcharse a las playas o al campo. Aún así, sesenta mil espectadores se dieron cita en las gradas del Coliseum madridista. Había una buena representación de Sevillanos y vigueses que se podría considerar a partes iguales. No obstante, los vigueses parecían más debido a que la mayoría de la parroquia local se puso del lado de los gallegos, en primer lugar porque teóricamente era el más débil y después porque en el equipo vigués estaban jugando dos exmadridistas, Miguel Muñoz y Pahiño, y sentado en su banquillo nada más y nada menos que el “mítico” Ricardo Zamora que también había vestido la camisola merengue del Real Madrid.

Las cosas comenzaron mal para el Sevilla porque nada más comenzar el encuentro marcó el Celta por mediación de Miguel Muñoz. Iban 6 minutos y la cosa no pudo ponerse peor. El Sevilla sabía que no debía cejar en el acoso a la portería gallega, y en el minuto 19 llega el empate de un testarazo de Juan Arza. La presión continúa, y el Sevilla que tiene que marcar antes del descanso, no lo hace, llegándose al mismo con el empate a un tanto y con las espadas en todo lo alto.

En la segunda parte aparece la figura goleadora del Sevilla, que no es otro que el aragonés Mariano (en la anterior eliminatoria había marcado hasta 5 goles ante el Castellón). Transcurre el minuto 60 cuando Mariano lleva el balón al fondo de las mallas viguesas. En esa jugada resulta lesionado el portero gallego Simón y prácticamente el Celta entrega la cuchara. El medio volante Alonso cubre la baja de Simón y el Celta se convierte en una marioneta ante los continuos ataques sevillistas. Eguiluz, Arza y Doménech se hacen dueño de la situación y surten de innumerosos balones a los delanteros sevillistas. Mariano marca por partida doble los dos restantes goles, sentenciando el partido ante la desesperación de los jugadores, técnico y aficionados célticos. Pahiño agrede a Eguiluz y es expulsado por el árbitro Sr. Vilalta. Para colmo de males, a falta de algunos minutos se lesionan los célticos Yayo y Aretio. El feo gesto de saber encajar la derrota la protagoniza el técnico Ricardo Zamora que pone delante del palco y del Jefe del Estado al equipo en acto de desagravio. Al final del partido el árbitro comentó: “menos teatro y más fútbol, que es lo que ha hecho el Sevilla”.

Ante el regocijo de los sevillistas asistentes al partido, el General Franco entrega al capitán del Sevilla, Joaquín, la Copa de España, que era la tercera que conseguía el equipo.

Ambos equipos alinean a los siguientes jugadores:

SEVILLA FC.- Busto, Joaquín, Belmonte, Alconero, Antúnez, Eguiluz, Pineda, Arza, Mariano, Doménech y Campos.

RCD CELTA DE VIGO.- Simón, Mesa, Cabiño, Gaitos, Alonso, Yayo, Roig, Muñoz, Pahiño, Aretio y Vázquez.

Como en ocasiones anteriores, el recibimiento en Sevilla fue apoteósico. Una vez más, la respuesta popular fue impresionante. Miles y miles de personas se trasladan a las afueras de la ciudad para recibir a los vencedores que vuelven en autocar desde Madrid. El presidente del Sevilla, Don Ramón Sánchez Pizjuán, y el resto de su junta directiva se unen al cortejo en la Cruz del Campo, al haberse desviado la comitiva desde Carmona, pasando por El Viso y Mairena, para alcanzar Alcalá de Guadaíra, pueblo natal del capitán sevillista Joaquín Jiménez Postigo. El recorrido triunfal desde la propia Cruz del Campo hasta el Ayuntamiento fue un recorrido con numerosísimas paradas y de imposibilidad de marcha debido a la multitud que formaban los que se dieron cita para acompañar la comitiva.

En el Ayuntamiento fueron recibidos por el Alcalde accidental, Señor Bermúdez Barrera. Sánchez Pizjuán ofreció el triunfo una vez más a la ciudad de Sevilla, siendo recogido el gesto con innumerables aplausos por parte del público asistente. El Ayuntamiento premió a cada jugador “campeón” con un reloj Cyma de Oro y una petillera de plata. Al día siguiente, los jugadores visitaron, entre otros muchos lugares, el Sanatorio de Jesús del Gran Poder (San Juan de Dios) donde compartieron con los chicos enfermos la alegría por el éxito logrado.

Dos meses antes de este significativo logro, el 5 de Mayo de 1.948, Ramón Sánchez Pizjuán tomaba por segunda vez el mando del club sustituyendo a Don Jerónimo Domínguez y Pérez de Vargas, Marqués de Contadero. Don Ramón volvía al Sevilla con las ideas muy claras. Quería que su vuelta fuese un punto de inflexión y su propósito era darle un impulso nuevo a la sociedad, haciéndola más participativa, más moderna y sacándola del provincianismo que hasta entonces había marcado a la misma.
En aquella asamblea Don Ramón Sánchez Pizjuan y Muñoz salió elegido presidente, y a su vez él compuso una junta directiva con los siguientes señores: Don José María Martínez, vicepresidente primero; Don Augusto Lahore, vicepresidente segundo; Don Francisco Graciani Brazal, vicepresidente tercero; Don Juan Jiménez de la Rosa, secretario primero; Don Eusebio Pérez Flor, secretario segundo; Don Manuel Suárez, tesorero; Don Rafael De Celis, contador; y los vocales: Don Francisco García, Don Juan Muñoz, Don Carlos Delgado, Don Leopoldo Salvador, Don Jesús Sainz de la Maza, Don José Torres, Don Rafael León y Don Manuel Trillo.

Nada más comenzar este período de mandato, se fueron viendo las novedades. Se nombró a Ramón Encinas Secretario Técnico. De esta forma el famoso exentrenador sevillista se convirtió en la primera persona que ocupaba tal cargo, inexistente en la sociedad hasta ese momento. El cargo que costaba 100.000 pesetas al año, fue fuertemente contestado por algunos sectores disconformes del sevillismo.
La segunda medida tomada por Don Ramón Sánchez Pizjuán fue la de comenzar a gestar la construcción de un nuevo estadio, en los terrenos adyacentes al propio estadio de Nervión. Tendrían que pasar 10 años para que esto se convirtiera en realidad. Don Ramón Sánchez Pizjuan no pudo ver su proyecto terminado al sorprenderle la muerte en 1.956.

HECHOS DESTACABLES EN LA CIUDAD DE SEVILLA

.- En 1.946 se produce el conflictivo traspaso de Antúnez del Betis al Sevilla. Un directivo del Betis lo ofrece por 25.000 duros, para evitar que el Betis desapareciese por impago de deudas.

.- En 1.946 se decide que dos años después la feria sea trasladada definitivamente a Los Remedios, pero como las cosas de palacio van despacio, tienen que pasar más de 24 años para que eso se convierta en realidad.

.- El Régimen de Franco no es admitido en la ONU y las manifestaciones pro-Franco se suceden por toda España en protesta por la actitud de la Organización de Países que además nos han hecho un boicot internacional.

.- El Cardenal Segura prohíbe toda clase de bailes, excepto los que se realicen en el Real de la Feria.

.- El Sevilla le gana al Barcelona por un rotundo 8-0, y la comidilla dura más de un mes en toda la Ciudad.

.- 1.947, Continúan mandando Franco y el cardenal Segura. Franco en toda España y el Cardenal Segura en toda Sevilla.

.- 1.947, Nueva riada en Sevilla y van... esta vez el agua llega a la Campana, La Catedral y la Magdalena.

.- 1.947, Se produce la gran explosión en Cádiz que a punto estuvo de hacer desaparecer la ciudad.

.- 28 de Agosto de 1.947. Manolete muere en la plaza de toros de Linares cogido por el toro “Islero” de la ganadería de Miura.

.- 1.947, Visita a Sevilla por parte de Eva Perón, que tiene un gran recibimiento.

.- 1.948. Rita Hayworth, o Rita Cansino que es como se llama realmente, envía fotos para todo el que vaya al cine Pathé a ver el estreno de su película Gilda.

.- 1.948. Baja el Real Betis Balompié a Tercera División y estuvo a punto de desaparecer. La F.A.F. para evitarle la vergüenza de verle jugar frente al Calavera, Coria e Iliturgi, lo encuadra en el grupo centro con Cacereño, Segoviana, Plus Ultra y Toledo.

. 1.948. Conmemoramos con más pena que gloria debido a los escasos caudales el 700 Aniversario de la Conquista de la Ciudad.

.- 1.948. Nueva riada motivada porque el Guadalquivir viene rebosando desde Córdoba, y el Guadaíra provoca una nueva inundación al derruirse el muro de contención del matadero.

.- 1.948. Se crea en toda España, el Documento Nacional de Identidad

.- 1.948. Realiza una visita a Sevilla el Dr. Fleming, posiblemente el mejor médico de la historia.