COPA DE LA UEFA. (1ª Eliminatoria. Partido de Ida)

SEVILLA FC 2 - RED BULL SALZBURGO 0
Sevilla, jueves, 18 de Septiembre de 2008. 20.45 hora Estadio Sánchez Pizjuan. 40.500 espectadores (500 seguidores del Salzburgo)

ALINEACIONES:

 SEVILLA FC: Palop; Konko, Squillaci, Prieto, Fernando Navarro; Navas, Romaric, Maresca (Kanouté, min. 46) Fazio, Capel (Adriano, 59); y Luis Fabiano (Chevantón, min. 62)
SALZBURGO: Ochs, Bodnar, Dudic, Opdam, Sekagya; Aufhauser (Janocko, min. 75), Novac, Leitgeb, Tchoyi (Mahop, min. 46), Nelisse; y Zikler
 
ÁRBITRO: Robert Styles (Inglaterra) Robert Styles (Inglaterra). Amonestó en el Sevilla a Adriano (min. 91) y en el Salzburgo a Aufhauser (min. 26) y Bodnar (min. 85)

GOLES:

1-0: min.5. Buena jugada de Jesús Navas que cruza el balón hacia Capel que de fuerte zurdazo cuela en la portería austriaca.
2-0: min. 91. Jugada por la izquierda realizada por Chevantón y centro de este sobre Adriano que de fuerte zurdazo consigue el segundo.

INCIDENCIAS:(Crónica completa de la paágina Web del Sevilla FC)
¡El Sevilla comenzó muy bien con un tempranero gol de Capel pero luego se fue difuminando. El Salzburgo se creció en el segundo periodo, pero en el descuento Adriano hizo un tranquilizador 2-0

El Sevilla ha puesto de cara esta noche en el Ramón Sánchez Pizjuán una eliminatoria que se llegó a complicar por momentos, sobre todo en la segunda parte, cuando los de Jiménez desaparecieron del choque progresivamente y el Salzburgo se creció e inquietó seriamente las inmediaciones de Palop haciendo peligrar el tempranero 1-0 logrado por Diego Capel. Sin embargo, en el último instante del encuentro Adriano montó una contra, Chevantón aguantó el fuera de juego, se fue sólo como una bala hacia la portería de Timo Ochs y tuvo el suficiente temple para levantar la cabeza y devolvérsela Adriano, que venía desde atrás, para que el brasileño rematara a placer y pusiera un 2-0 que permite viajar a tierras austriacas con ciertas garantías de éxito.

Lo cierto es que el títular de esta crónica resume perfectamente lo que ocurrió esta noche en Nervión. El Sevilla arrancó fuerte, con intensidad, arañando en cada metro... Pero tras ese inicio fulgurante los nervionenses desconectaron progresivamente del choque e incluso los austriacos tomaron la iniciativa en la segunda parte. Sin embargo, el equipo ganó el encuentro con la solvencia de los grandes, que se caracterizan, generalmente, por ganar muy a menudo, siempre cuando se juega bien y casi siempre cuando no se tiene un día bueno. No fue la mejor noche del Sevilla, pero el resultado es bastante positivo para la vuelta.

A escena sacó Manolo Jiménez un once sin reservas para el derbi. La única novedad con respecto al sábado la ponía Romaric en la mediapunta, quedándose Kanouté en el banco. La grada respondió tal y como se le había pedido, se creó un ambiente vehemente que contagiaba en el terreno de juego y Diego Capel puso en el marcador el 1-0, tras una gran jugada de Navas desde la derecha, antes de llegar a los diez primeros minutos. Navas estaba enchufado y hacía lo que le daba la gana por la diestra. A Luis Fabiano le puso un balón de oro, rematando el brasileño a bocajarro con un inconmensurable testarazo que repelió Timo Ochs... Parecía que todo se podía finiquitar en el primer periodo, pero pasada la primera media hora de juego el equipo se fue desinflando hasta el descanso.

En la reanudación, Jiménez sacó a Kanouté por Maresca, colocando a Romaric junto a Fazio en el doble pivote. Dicha maniobra no cambió la tendencia del choque. El Salzburgo se creyó que podía empatar y poco a poco fue pisando más fuerte el acelerador. El Sevilla resistía y Navas se convertía en un auténtico azote para la zaga austriaca, que no sabía como pararle. Él reloj avanzaba y por momentos daba la sensación de que el empate estaba más cerca del segundo. Palop tuvo que emplearse a fondo en varias ocasiones y las entradas de Adriano y Chevantón por Capel y Luis Fabiano tampoco aportaban la mordiente esperada, a pesar de que el uruguayo peleaba cada cuero como si la vida fuese en ello.

Así se llegó al descuento. Fue entonces cuando el Sevilla sacó su chapa de grande. Una contra magníficamente conducida por Adriano y Chevantón fue finiquitada por el primero, poniendo un tranquilizador 2-0 en el luminoso, que acababa con la incertidumbre que había generado en el tramo final el equipo nervionense. Así se cerró un encuentro en el que dos cosas quedan muy claras. Primero, que en la UEFA nadie te regala nada y si no pones todo en el tapete te puede salir caro. Y, más que nada, segundo, que el Sevilla sin hacer un encuentro brillante, yendo claramente de más a menos contra un rival que le acorraló por instantes, ha sacado un resultado más que positivo. Eso dice mucho de la entidad del conjunto que dirige Manolo Jiménez.


 

       
       
       
       
       
       
       
       
       
       

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