CHAMPIONS LEAGUE. (2º Partido de Liguilla)

GLASGOW RANGERS 1 -SEVILLA FC 4
Glasgow (Escocia) martes, 29 de Septiembre de 2009. 20.45 hora Estadio Ibrox Park. Lleno.

ALINEACIONES:

GLASGOW RANGERS: McGregor; Whittaker, Weir, Bougherra, Papac; Thomson; Davis, McCulloch (Boyd, 73), Pedro Mendes, Rothen (Novo, 73); Naismith.
SEVILLA FC: Palop; Konko, Squillaci, Escudé, Fernando Navarro; Jesús Navas, Zokora, Lolo, Adriano (Diego Capel, 66); Kanouté (Negredo, 75) y Luis Fabiano (Romaric, 79).


ÁRBITRO: Jonas Eriksson, sueco. Amonestó al local Naismith y a los visitantes Fernando Navarro y Diego Capel.


GOLES:


0-1: Min. 51 ,Falta que bota Lolo desde la derecha del área, utiliza una acertada estrategia enviando el balón en cortito para Jesús Navas, esto descoloca a toda la defensa, el centro medido de Navas va a la cabeza de Konko que marca un gran go.
0-2: Min. 64, Zokora roba un balón que tocan seguidamente Kanouté y Lolo, finalmente hay una pared magnifica entre Kanouté y Luis Fabiano que entra dentro del área, este ve a Adriano en la frontal y le hace el pase de la muerte, el lateral brasileño con enorme maestría pone el balón imposible para el meta escocés.
0-3: Min. 73, Asistencia genial de Kanouté a Luis Fabiano que de cabeza logra un bello gol.
0-4: Min. 74, La jugada ahora es al revés es Luís Fabiano el que asiste a Kanouté que marca de fuerte tiro.
1-4: Min. 87, Novo

 

Titulares de prensa:
MUCHODEPORTE: Una apisonadora en Ibrox Park.
MARCA:Grande de España. Grande de Europa.
DIARIO DE SEVILLA: El Sevilla también se exhibe en Europa.
ABC:El Sevilla se desmelena en la segunda parte y casi asegura el pase.
ESTADIO DEPORTIVO: Exhibición sevillista en Escocia
AS: El Sevilla aplasta al Rangers
EL DESMARQUE: Tengo una corazonada.
CORREO DE ANDALUCÍA: Al Sevilla asola Glasgow con cuatro goles.

CRÓNICA:(Crónica completa de la página Web del Sevilla FC)

Rangers FC 1-4 Sevilla FC
CON CARA DE EQUIPO GRANDE, TAMBIÉN EN CHAMPIONS

El Sevilla se impuso con claridad ante el ambiente hóstil de Ibrox Park y la fuerza física del Rangers. Los de Jiménez, con una magnífica segunda parte, dejaron claro que para que alguien les tumbe, necesita algo más que enseñar los dientes

No era el choque ante el Rangers el más dulce de cuantos afrontar en esta fase de grupos, por el fiero ambiente que desata cualquier estadio británico, sin embargo, el Sevilla lo hizo suave y sabroso, pese a que en sus comienzos la hinchada escocesa y la aguerrida actitud de su contrario amagara con intimidar el mucho talento de los andaluces. Pero no, los nervionenses evidenciaron que están muy por encima de aquellos tópicos que rezan que con bemoles se puede ganar a cualquiera. Para ganar a los grandes se necesita algo más que eso... Y el Sevilla es un grande que apunta a todo, porque no cualquierra arrasa Ibrox Park con tal superioridad.

El choque comenzó, como era de esperar, con Ibrox Park desaforado pidiendo guerra. No obstante, el Sevilla ya ha estado en muchas batallas y no se amilanó para nada en el inicio. Fueron los primeros, minutos de tanteo, en los que el conjunto de Jiménez se sentía cómodo cuando agarraba el balón, tocando rápido y fácil, pese a la alta presión escocesa. Los andaluces también apretaban arriba y eso desencadenaba que el Rangers no saliera con facilidad. El cuero llegaba, en cualquier caso, poco a las áreas pero, en el caso de la local, cuando lo hacía era con sumo peligro, sobre todo en el minuto 13, con una buena jugada de equipo que acaba con Navas centrando raso desde la diestra y Kanouté rematando a bocajarro... Jugada de gol, que sin embargo evitó un salvador Mc Gregor. Era un anticipo de lo que estaba por llegar.

La excepcional intervención del meta escocés desató a los locales, que quizás al ver la suma calidad de su rival trazando juego, aplicaron una marcha más en su vigor, aún a sabiendas que esa intensidad no podía ser perpetua. El empuje del Rangers se dejó notar, poco a poco el Sevilla se fue metiendo en su campo. La realidad, sin embargo, era que los de Walter Smith no creaban verdadero peligro, no tenían un plan claro para llegar a las inmediaciones de Palop, básicamente se dedicaban a atacar en tromba buscando la banda y centros a la olla, produciéndose en esa jugada un penalti a favor de los locales que el colegiado no apreció. Pese a todo, el Sevilla no sufrió en exceso, hasta el punto que incluso se pudo ir al descanso con ventaja en el marcador, cuando a menos de cinco para el intermedio, Navas envió por alto un balón suelto con Mc Gregor batido, aunque, cierto es, el palaciego estaba bastante escorado a la diestra y el remate no era nada fácil.

En el segundo periodo el guión parecía idéntico a la última media hora del primer acto, pero el Sevilla sacó a relucir lo mejor de sí. Y cuando el Sevilla hace eso se antoja misión altamente complicada pararle. El Rangers volvió a salir en tromba, pero fue entonces, cuando el Sevilla demostró su superioridad. Dicen que los partidos se ganan, o se comienzan a ganar, como en este caso, por pequeños matices, y he aquí un buen ejemplo. Falta a varios metros de la frontal, Lolo se dispone a sacarla, todo el mundo espera un balón colgado al área, pero el onubense habilita por sorpresa a Navas en la derecha, desconcierto en los defensores y pase medido del palaciego para que Konko, totalmente solo de marca, bata con su testa a Mc Gregor. Excepcional jugada ensayada ante la que el Rangers y su gente sólo pudieron mirar.

Quedaban 40 minutos por delante, mucho tiempo, demasiado para el Rangers, que con el marcador en contra comenzó a bajar su intensidad y entonces la diferencia de calidad entre ambos conjuntos quedó en absoluta evidencia. Obviamente, los dueños del encuentro eran los hispalenses, pero el ímpetu local requería otro tanto para dar más tranquilidad. No se precipitaron los andaluces en busca de tal empresa, aguardaron su momento y dejaron correr el cronómetro en busca de las debilidades físicas de su contrario. Así se llegó al segundo, después de que Zokora realizara uno de sus robos espectaculares y comenzara a tocar con Kanouté, luego Lolo, de izquierda a derecha, combinaciones, tuya y mía. El Sevilla se inventó una jugada excepcional ante la mirada impotente de los escoceses, cuyas piernas ya no respondían como antes. La espectacular concatenación de toques acabó con una pared de Luis Fabiano y Kanouté y el brasileño pisando línea de fondo, dando un excepcional pase de la muerte para que Adriano fusilara con inteligencia.

A partir de ahí llegó la exhibición total. Los locales bajaron la guardia, ya no creían en nada, y el Sevilla desató su juego fulgurante y cristalino, combinando con mucha velocidad, con una gran pareja en la medular compuesta por Zokora y Lolo. Que los hispalenses se fueran de Ibrox sin hacer otro tanto se antojaba complicado y la ley de la probabilidad tomó tintes reales, cuando a 20 del final, Kanouté, desde la diestra le puso un balón de oro a Luis Fabiano, para que el paulista hiciera el tercero con la testa. Como si le quisiera devolver el favor a su pareja ideal, Luis Fabiano, prácticamente a renglón seguido, le sirvió un tanto en bandeja a Kanouté, pese a que podía haber rematado él, y el malí firmó el espectacular 0-4.

Ese fue el penúltimo episodio, porque Novo hizo el tanto del honor, de un encuentro que refuerza todavía más la imagen sólida y ganadora que transmite este equipo desde el desastre de Mestalla. Los escoceses sólo jugaban con un ambiente infernal y su fuerza, pero el Sevilla supo estar entero, no se descompuso en los comienzos, aguardó su momento y golpeó sin piedad cuando la ley del esfuerzo destapó las virtudes y carencias de unos y otros. La lección fue magistral en todos los aspectos, con una segunda parte para esculpir. Hacer cuatro en un lugar como Ibrox Park, no es fácil, tampoco lo es en San Mamés... Pero ahí ven, este Sevilla ilusionante lo ha vuelto a lograr.



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