COPA DE LA UEFA. (4º Partido de Liguilla)

SEVILLA FC 1 - VfB STUTTGART 1
Sevilla, Miercoles, 4 de Noviembre de 2009. 20.45 hora Estadio Sánchez Pizjuan. 40.000 espectadores (1.000 seguidores del Stuttgart)

ALINEACIONES:

SEVILLA FC: Javi Varas; Konko, Squillaci, Escudé, Fernando Navarro; Jesús Navas, Zokora, Romaric (Duscher, 61), Diego Capel (Perotti, 57); Koné (Negredo, 30) y Luis Fabiano.
VfB STUTTGART: Lehamn; Boulahrouz (Rudy, 46), Delpierre, Tasci, Boka; Hilbert (Celozzi, 46), Hleb, Elson, Hitlzsperber (Schieber, 62); Kuzmanovic y Pogrebnyak.
ÁRBITRO:
Martin Atkinson, inglés. Amonestó a los visitantes Elson, Hilbert y Boka.

GOLES:

1-0: Min. 13, Jesús Navas al recibir un pase genial de Luís Fabiano.
1-1: Min. 77, Kuzmanovic trás un zapatazo que rosa a un jugador alemán y desvia la trayectoria con lo cual Javi Varas no pudo hacer nada por detenerlo.

Titulares de prensa:
MUCHODEPORTE: Lo vieron demasiado claro
MARCA: A octavos por la puerta grande
DIARIO DE SEVILLA: Prohibido jugar al trote
ABC: Dejó que el león alemán despertara
ESTADIO DEPORTIVO: A octavos con el mínimo esfuerzo
AS:Más Navas y a octavos
EL DESMARQUE: Sufrido empate ante el Stuttgart en el paseo a octavos
CORREO DE ANDALUCÍA: El Sevilla empata pero ya está en octavos de champions

INCIDENCIAS:(Crónica completa de la página Web del Sevilla FC)


TODO APUNTABA A VICTORIA, PERO...

El Sevilla, que ya está en octavos de final, fue muy superior en la primera parte y se fue al descanso con ventaja, gracias a Navas. En la reanudación el Stuttgart se rehizo y acabó empatando, cuando los de Jiménez jugaban con diez, debido a la lesión de Duscher. Koné también se fue dolido.

El Sevilla ya está en octavos de final, después de empatar esta noche ante el Suttgart en un encuentro extraño, que se puso de cara muy pronto y que al final incluso se pudo perder. Fueron mejores los nervionenses en el arranque, coparon el cuero y desconcertaron al Suttgart con un fútbol rápido y fulgurante, incluso se adelantaron, pero en el descanso los alemanes salieron espoleados por las urgencias y desfiguraron al Sevilla, que cuando se quedó con diez por la lesión de Duscher, acabó cediendo el empate y sufriendo para conservarlo.

La noche pintaba bien con un equipo en el que Jiménez sorprendía con la inclusión de Javi Varas, Romaric y Koné. El arahalense no se corta con las rotaciones, sin duda. Este Sevilla busca siempre ser protagonista y lo consigue si se lo propone. En el primer tiempo el Stuttgart no existió. Koné tuvo el 1-0 pero su disparo camuflado en pase se fue por poco. Navas enmendaba su error, culminando una certera combinación de Romaric con Luis Fabiano. El palaciego está de dulce cara a puerta y cuando sonríe los contrarios tiemblan. En este caso la víctima fue Lehmann.

Lo peor llegaba al filo de la media hora, con la lesión de Koné. Jiménez se veía obligado a hacer su primer cambio, sacando a Negredo por el marfileño. El Sevilla estaba a gusto, combinaba fácil y si no hizo algún gol más antes del descanso fue porque en ocasiones coqueteó demasiado con la perfección. Aún así, por ejemplo, Negredo nada más salir tuvo una excepcional oportunidad a pase de Navas, que acabó en parada en dos tiempos de Lehmann.

Las expectativas en el descanso eran positivas pero nada más comenzar el segundo periodo el choque viró hacia Alemania. Mucho tuvo que ver Babbel, que hizo dos cambios que resultaron clave. Sacó a Celozzi por Boulahrouz, que actuaba de lateral derecho, y, sobre todo, acertó introduciendo al joven y descarado Rudy por Robert Hilbert. El equipo teutón ganó poco a poco peso en el partido y comenzó a crear peligro. El propio Rudy tuvo una clarísima que se fue por arriba por muy poco, nada más salir. Casi acto seguido Kuzmanovic probó suerte desde fuera, Varas repelió y Progrebnyak cazó el rechace con la testa, estrellándose el balón en el larguero. Algo iba mal.

Jiménez movió el banquillo. Sacó a Perotti por Capel y luego introdujo a Duscher por Romaric, que andaba ya bastante cansado. El argentino aportó el empaque deseado, pero a veinte del final cayó lesionado. El equipo se quedó con diez y un solo mediocentro, lo que provocó que el Stuttgart se echara lógicamente arriba. Era obvio que de ahí en adelante tocaba sufrir, todavía más cuando en el 78 un trallazo de Kuzmanovic, lo desviaba el pecho de Schieber, batiendo a Varas.

En el tramo final del encuentro el Sevilla buscó amarrar el empate a toda costa aunque, sobre todo por el flanco de Perotti, no renunció a atacar cuando se presentaba la ocasión. Tal y como estaba la cosa las tablas eran más que aceptables, sobre todo cuando ya rozando el final Schieber tuvo un remate en posición inmejorable que mandó fuera para suspiro del respetable. El empate terminó imponiéndose, posiblemente de forma justa, porque el primer tiempo fue nervionense y en el segundo los alemanes merecieron marcar, si bien es cierto que la fortuna con las lesiones no estuvo del lado local. No obstante, este empate sirve para recordar que en la Liga de Campeones no se puede perdonar ni dar vida, porque el fútbol es enrevesado y en esta competición muchísimo más. Al Sevilla le faltó apuntillar cuando fue mejor.





 

       
       
       
       
       
       
       
       
       
       

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