EUROPA LEAGUE (Fase de Grupo)

BORUSSIA DE DURTMUND 0 -SEVILLA FC 1

Sevilla, jueves 30 de Septiembre de 2010. 19.00 hora española. Canal + Estadio Signal Iduna Park. 70.000 espectadores.

ALINEACIONES:

BORUSSIA DE DORTMUND: Weidenfeller, Piszczek, Subotic, Hummels, Schmelzer, Bender (Owomoyela, m. 76), Sahin, Blaszczykowski (Lewandovski, m. 76), Kagawa, Kreutz (Da Silva, m. 86) y Barrios. SEVILLA FC: Palop, Dabo (Escudé, m. 65), Martín Cáceres, Alexis, Fernando Navarro, Jesús Navas, Zokora, Cigarini (Kanouté, m. 51), Guarente, Perotti y Luis Fabiano (Negredo, m. 82).


Goles :
0-1m. 45: Cigarini de tiro esquinado, trás el lanzamiento de una falta por parte de Guarente, que peina hacia atrás Alexis y que sacan en primera instancia la defensa alemana hasta que el balón va a los pies de Cigarini que conecta un fuerte e imposible chup.

ÁRBITRO:Leflie Dean (Inglés) Michael Leslie Dean, inglés. Expulsó por doble amarilla a Schmelzer. Amarillas para Guarente, Kreutz, Kanouté, Fernando Navarro y Hummels.


Titulares de prensa:
MUCHODEPORTE:0-1. El Milagro de San Gregorio.
MARCA: Manzano se estrena con un triunfo vital
DIARIO DE SEVILLA: El "efecto Manzano" se impone en Europa (0-1)
ABC:El Sevilla encuentra petroleo en Dortmund.
ESTADIO DEPORTIVO:0-1. El efecto Manzano se nota a la primera.
AS:Gregorio Manzano se estrena a lo grande en Dortmund.
EL DESMARQUE:Bendita flor de Manzano.
CORREO DE ANDALUCÍA:Debut afortunado de Manzano en Europa y con el Sevilla.

INCIDENCIAS:(Crónica completa de la página Web del Sevilla FC)

Borussia Dortmund 0-1 Sevilla FC
LA VICTORIA QUE MÁS SE RECLAMABA

El Sevilla logró un triunfo grande en el Iduna Park, donde nadie nada por sus posibilidades. Cigarini hizo el gol de un triunfo que debe ser un punto de inflexión


Andalucía, con el Sevilla FC en Europa

Había que ganar a toda costa y el Sevilla logró lo que pocos creían posible, porque salir victorioso del Signal Iduna ante un rival que venía enrachado era, a priori, algo bastante complicado. Pocos, muy pocos, apostaban por un equipo tocado como el andaluz. Pero el fútbol se guarda esas sorpresas y en ocasiones incluso hace buenos dichos que no son axiomas como el de que con entrenador nuevo hay victoria segura. Sí, el Sevilla venció, con apuros y sufrimiento, pero venció, que era lo realmente importante para un equipo que estaba inmerso en una dinámica negra de resultados que lo estaba arrastrando a la verdadera incertidumbre.

Lo dijo Gregorio Manzano en la previa. Quizás jugar contra un rival grande podía ser lo mejor, porque serviría para motivar a los jugadores y en caso de victoria se lograría un necesario golpe de efecto. El jiennense dio en la tecla en su análisis previo, porque es obvio que el equipo, más allá de que en las formas no estuvo brillante, se fajó con una disciplina encomiable y logró un triunfo que necesitaba, pues reclamaba de veras aire puro para unos pulmones encharcados por la que estaba cayendo en Nervión desde la eliminación de Champions ante el Braga.

El Sevilla ganó, pero los árboles no deben ocultar el bosque. El conjunto nervionense lo pasó mal, sobre todo en el primer tiempo. Sin embargo, y hay que recalcarlo cuantas veces sea necesario, supo padecer con oficio. Manzano no es un mago, también lo dijo, y lógicamente no iba a cambiar las cosas en dos días. Por eso el choque se desarrolló por los cauces previstos, con el Borussia apretando y el equipo andaluz buscando las contras, con un ataque de tres compuesto por Perotti, Luis Fabiano y Navas. El trivote del centro del campo, con los italianos y Zokora, no surtió efecto. Los alemanes se hicieron con el cuero e impartieron la intensidad que gustaron, dando el turco Sahin un auténtico recital de distribución.

Aún así, el equipo estaba vivo, y cuando podía salía a la contra, aunque ni mucho menos con el peligro de los locales. Lucas Barrios tuvo hasta dos remates de cabeza claros, sobre todo el segundo, pero en ambas ocasiones se encontró con un majestuoso Andrés Palop, que impuso la calma en los momentos donde el Borussia se revolucionó de forma más manifiesta. El Sevilla pedía el descanso mirando al cielo y entonces el fútbol le guiñó el ojo, con la complicidad que no le había otorgado en choques anteriores. Navas forzó una falta con tarjeta en el flanco diestro. Guarente saca la falta, se forma un lío en el área, Alexis pica hacia atrás y Cigarini dispara a las redes con furia. Gol y partido.

La gran sorpresa del tanto se supo aprovechar. En el segundo tiempo los de Manzano se mostraron mucho más hechos, sobre todo a raíz de la entrada de Kanouté por Cigarini. El malí exhibió sus virtudes de siempre, ese temple que le hace diferente a la hora de aguantar el cuero en los metros finales e imprimir las pausas que siempre requiere un buen avance. Ayudó bastante, ciertamente, la expulsión de Schmelzer por entrada a Dabo en el minuto 50. Aún así, con diez el Borussia buscó el empate con argumentos y si no lo logró fue porque Sabaya en un mano a mano con Palop, que achicó muy bien los espacios, se estrelló con el palo, y Cáceres prácticamente sobre la hora sacó de adentro un gol cantado con su habitual fiereza. Impresionante de nuevo el uruguayo, que si el físico se lo permite tiene que estar siempre, pues eleva con creces el nivel de la zaga.

El descuento fue largo, de cinco minutos, y sufrido, porque el Borussia no se rindió nunca y las contras nervionenses, sobre todo una con una oportunidad clamorosa de Negredo, no se resolvían a favor. Pero el Sevilla supo sufrir, jugando con la propia esencia del choque, porque daba la sensación de que por más que se dilatara la contienda los andaluces se iban a acabar llevando el gato al agua. En Dortmund, en el encuentro europeo número 100, el Sevilla tuvo una noche amiga y, sobre todo, necesaria para mirar al futuro con ilusión, superando un escenario temible donde todos le daban por muerto. Y no, este Sevilla sigue respirando y ha tomado aire puro, del bueno.







 






 

       
       
       
       
       
       
       
       
       
       

VOLVER A COMPETICIONES CONTINENTALES