EUROPA LEAGUE (Fase de Grupo)

PARIS SAINT- GERMAIN 4 - SEVILLA FC 2

Sevilla, jueves 2 de Diciembre de 2010. 19.00 hora española. Canal + Estadio Parque de los Principes de Paris.

ALINEACIONES:

PARIS SAINT GERMAIN: Edel; Ceará, Sakho, Camara, Tiéné; Clément, Chantome, Bodmer (Jallet, m.78), Nenê (Luyindula, m.65), Sessegnon y Hoarau (Giuly, m.69).
SEVILLA FC:
Palop, Dabo, Escudé, Martín Cáceres, Fernando Navarro; Perotti, Romaric (Cigarini, m.77), Zokora (Negredo, m.46), Capel (Alfaro, m.64); Renato y Kanoute.


Goles :
1-0: Bodmer, m.17, tras el lanzamiento de un córner. 2-0: Hoarau, m.19, igualmente tras el lanzamiento de otro córner. 2-1: Kanoute, m.31 de cabeza al recibir un pase medido de Diego Capel. 2-2: Kanouté, m.35.al recibir un pase medido de Perotti desde la izquierda. 3-2: Nenê, m.44.En un débil rechace de la defensa sevillista. 4-2: Hoarau, m.47. Al ganarle la posición a Escudé y Martín Cáceres.

ÁRBITRO: Luca Banti (ITA). Amonestó a los locales Jallet y a los visitantes Zokora y Perotti. Expulsó con roja directa al entrenador del PSG, Antoine Kombouaré.

Titulares de prensa:
MUCHODEPORTE: El desastre en Paris no importa porque el Sevilla ganó seis títulos.
MARCA: Un duro correctivo con margen de error
DIARIO DE SEVILLA:El Sevilla se complica su permanencia en Europa.
ABC:Sin cambios en la forma de defender, es imposible.
ESTADIO DEPORTIVO:Se la jugará a una carta en el Sánchez Pizjuan.
AS: El Sevilla se la jugará en casa.
EL DESMARQUE: Un Sevilla indefenso se suicida en Paris.
CORREO DE ANDALUCÍA: El Sevilla cae goleado ante el PSG.

INCIDENCIAS:(Crónica completa de la página Web del Sevilla FC)

Paris Saint Germain 4-2 Sevilla FC
LA EXCELENCIA DE KANOUTÉ NO PUDO CON EL PSG

El Sevilla cae en un partido loco que comenzó perdiendo por 2-0, llegó a empatar gracias al delantero malí y perdió definitivamente en los llamados momentos psicológicos. Luchó hasta el final


El Sevilla FC sufrió en El Parque de Los Príncipes la peor parte de un alocado partido que por momentos se convirtió en un vibrante intercambio de golpes en el que acabó cayendo el que más facilidades concedió atrás. Poco más se puede decir para resumir un encuentro en el que los de Manzano comenzaron metiendo a los franceses en su campo, se estrellaron con el palo, se vieron con dos tantos en contras tras sendos córners, empataron merced a la genialidad de Kanouté y vieron como el partido se le iba por la borda en el ocaso del primer acto y el comienzo del segundo. Y entre todo eso, un silbato desacertado que siempre pitó a querencia y un portero rival, Apoula, que quiso hacer espectáculo más que por sus paradas por su actitud.

Lo tuvo todo el encuentro, no se puede decir que no. Pero lo que cuesta entender es que el equipo nervionense, marcando dos tantos en los primeros 45 minutos, se fuera al descanso perdiendo. Y más cuando el timón del choque lo cogieron los visitantes, que rozaron el primero con un ajustado zurdazo raso de Romaric que se estrelló en la cepa del poste. Mala suerte, todo lo contrario del Paris Saint Germain, que en dos saques de esquina se puso con un cómodo 2-0, en los que Boodmer y Hourau lo tuvieron demasiado fácil.

El partido tomaba rumbo hacia un agujero negro que amenazaba con enterrar al Sevilla en una espiral de sufrimiento verdaderamente tediosa. Pero entonces apareció Kanouté al filo de la media hora de juego y con un giro de testa magistral acortó distancias a pase de Capel, que jugaba a banda cambiada. Cinco minutos más tarde Perotti se fue de su par, pisó línea de fondo y la puso atrás para que de nuevo apareciera el malí y con un remate espuela al más puro estilo Johan Cruyff hiciera el empate.

La igualada suponía un espaldarazo moral para los nervionenses, que se venían arriba hasta que al filo del descanso Sessegnon viera con facilidad a Nené y el brasileño se revolviera en el balcón del área y de media vuelta se la clavara a Palop. Auténtico jarro de agua fría que heló al equipo incluso después del descanso, porque prácticamente en la reunadación un balón mal sacado desde atrás acabó en pase fácil de Boodmer que Houarau transformó con serenidad.

Se antojaba demasiado castigo, pero lo cierto es que el PSG no perdonaba ni una de las concesiones que hacían los hispalenses. El Sevilla, que en la segunda parte ya jugaba con dos delanteros pues Negredo había sustituido a Zokora, buscaba el empate con honor, sobre todo a través de Kanouté, que estaba en todas y en varias ocasiones rozó el tercero. Pero era difícil con un colegiado que todo balón dividido lo daba al local y con un conjunto rival que se mostraba cómodo en el plano físico que se iba conduciendo el choque.

Lo mejor, pese a la derrota, es que el Sevilla siempre buscó el empate, por más que en un determinado momento parecía una auténtica utopía. Cuando las dinámicas negativas aparecen todo lo negro es negro y nada más que negro. No llegó el punto de inflexión en El Parque de Los Príncipes pese a la excelencia de Kanouté. Al menos sí se vio una voluntad, una intensidad, la tan mencionada intensidad, que desapareció en la segunda parte ante el Getafe. Es la poca luz que se puede sacar a otra noche oscura. El Sevilla se lo jugará todo ante el Borussia en casa, dependiendo de sí mismo, porque le vale incluso el empate.







 






 

       
       
       
       
       
       
       
       
       
       

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