ARSENAL 3 - SEVILLA FC 0
Londres, 19 de Septiembre de 2007. Estadio Fly Emirates 1º Partido de liguilla de Champions.

ALINEACIONES:

   ARSENAL: Almunia; Sagna, Kolo Touré, Senderos, Cliché; Hleb, Cesc Fábregas, Flamini, Rosicky (Diaby, 48), Van Persie (Diarra, 87) y Adebayor (Eduardo, 83)
   SEVILLA FC: Palop; Alves, Fazio, Escudé, Dragutinovic; Jesús Navas, Poulsen, Martí (Keita, 65), Diego Capel (Renato, 65); Luis Fabiano (Kerzhakov, 45) y Kanouté

ÁRBITRO: Peter Frojdfeldt (sueco)

GOLES:
1-0. Min, 27. Cesc Fábregas tira desde larga distancia, el balón da en la espalda de Escudé y desvía su trayectoria engañando de esta forma a Palop.
2-0. Min, 59. Falta provocada por Daniel que saca Cesc Fábregas desde el lateral el balón lo peina un jugador inglés y va justo donde se encontraba Van Persie que marca a placer.
3-0. Min. 92. Fallo de Fazio que deja un balón en los pies de Eduardo que ante la salida de Palop le bate con comodidad por bajo.

INCIDENCIAS: Mal debut del Sevilla en esta nueva modalidad de la Copa de Europa. El partido se juega justamente 50 años despues de la primera participación del Sevilla en la Copa de Europa el 19 de septiembre de 1957, en aquella ocasión con mejor fortuna al vencer al Benfica por 3-1 en Nervión. SEVERO CASTIGO MARCADO POR UN DESGRACIADO PRIMER GOL EN PROPIA PUERTA, titulaba la página oficial del Sevilla trás este encuentro. La continuidad de la crónica era así:
Timorato de salida, el Sevilla nunca le cogió el pulso al partido y el Arsenal sacó provecho de su gran efectividad
Cincuenta años después regresaba el Sevilla FC a la máxima competición continental. El duelo contra el Arsenal sin duda se antojaba atractivo al tratarse los contendientes de dos conjuntos de marcado cariz ofensivo. El equipo nervionense comenzó bien, con ambición, con dominio, pero poco a poco le fueron cayendo golpes contundentes, golpes con fortuna para los locales que acabaron dejando a los andaluces tocados e injustamente goleados.

Sin duda, la dureza de la Champions la ha sufrido el Sevilla esta noche en sus propias carnes. El buen inicio de los hispalenses, que le quitaron el cuero a los locales, no se vio recompensado ni mucho menos. Sí, porque el ritmo del encuentro, que era muy favorable para el conjunto dirigido por Juande Ramos, comenzó a cambiar cuando en el minuto 27 un disparo de Cesc daba en Escudé, desviándose el balón y colándose en el marco de un Andrés Palop que no pudo hacer nada para impedirlo, porque estaba totalmente descolocado.

Esa jugada supuso un auténtico punto de inflexión. Los nervionenses se vinieron abajo, el Arsenal comandado por Cesc comenzó a inquietar. Aún así, el Sevilla no le perdió la cara al encuentro y con la llegada del descanso se fue hacia arriba, teniendo Kanouté dos grandes ocasiones a su favor. La primera, un fuerte disparo desde fuera del área que sacó brillantemente Almunia y la segunda un centro de Poulsen que si el malí hubiera llegado a conectar pudiera haber significado el empate.

Pero no cazó el cuero el delantero sevillista. Ése era el signo del partido para los hispalenses, que minuto a minuto veían como la mala fortuna les acompañaba en todo momento. Por ejemplo, cuando en una falta absurda señalada a Daniel en la derecha Cesc fue de pillo y la metió a dentro para que Van Persie, tras peinar un compañero, marcara a placer.

Con el 2-0 llegaron los cambios. Keita y Renato por Martí y Capel. El Sevilla mejoró considerablemente. Se volcó con todo en el área rival, buscó acortar distancias: Kanouté y Daniel tuvieron un par de buenas ocasiones, pero no, no era el día. La Champions castigaba al Sevilla de forma cruel. Y la película se volvía mucho más sangrienta cuando Da Silva en una contra con el equipo hispalense echado plenamente arriba hacía el 3-0 para redondear una noche negra en lo que respecta al sevillismo. El primer gol fue un duro palo. El segundo y el tercero, un castigo excesivo, porque el Arsenal tampoco hizo un encuentro para ganar de forma tan sobrada.

 

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