FINAL DE LA SUPERCOPA 06-07

EL SEVILLA FC, NO PUDO CON EL MILÁN Y LAS ADVERSIDADES (La muerte de Antonio Puerta, 48 horas antes de jugarse este partido, condicionaron el mismo)

AC MILÁN 3 - SEVILLA FC 1
Mónaco, 31 de Agosto de 2007. Estadio Luis II de Mónaco.

ALINEACIONES:

   -AC MILÁN: .Dida; Oddo, Nesta, Kaladze, Jankulovski; Pirlo, Gatusso (Emerson, min. 72), Ambrosini, Seedorf (Brocchi, min. 89), Kaká; Inzaghi (Gilardino, min. 88)
   -SEVILLA FC: Palop, Daniel Alves, Poulsen, Escudé (Luis Fabiano, min. 81), Dragutinovic; Navas, Martí (Kerzhakov, min. 64), Keita, Duda (Maresca, m. 73), Renato; y Kanouté.

ÁRBITRO: Konrad Plautz (Austriaco) Konrad Plautz (Austria). Amarillas a Gatusso (min. 6) Duda (min. 67) y Poulsen (min. 69)

GOLES:

0-1, m.13: Renato al cabecear un balón tras un saque de esquina;
1-1, m.55: Inzaghi al llegarle un balón estando libre de marca;
2-1, m.61: Jankulovski trás una internada por la izquierda y colocarse solo ante Palop;
3-1, m.86: Kaká lanza un penalti contra la portería del Sevilla, para Palop, pero el rechace va nuevamente a la cabeza del delantero brasileño y marca.

INCIDENCIAS: Presidieron el partido el Principe Alberto y el presidente de la Uefa, Michel Platiní. Sin duda este ha sido el partido más amargo jugado por el Sevilla en sus 102 años de historia. El trágico fallecimiento de Antonio Puerta 48 horas antes de jugarse este encuentro condicionó el mismo. Los jugadores del Sevilla se esforzaron al máximo para honrar la memoria del compañero desaparecido, pero en algunos momentos se notó que el cerebro no les respondia porque la amargura de su corazón no le permitía dar de si lo que acostumbran estos jugadores. El primer gol lo hizo el Sevilla y todos en torno a Renato su autor señalaron como un solo hombre al cielo, en donde Antonio Puerta presenciaba el partido. Ambos equipos vistieron con sus respectivas camisetas pero con dos nombres en cada una de ella, el nombre del propietario y el de Puerta. Se guardó el minuto de silencio más emotivo que se recuerda en un partido de fútbol. Kaká dedicó su gol también a Puerta.

Crónica literal publicada en la página web del Sevilla FC.

PUERTA POR ENCIMA DE TODO

Antonio Puerta fue el gran protagonista. Hubo gestos en su memoria por parte de los dos equipos. El Sevilla luchó hasta el último minuto después de que se adelantara en la primera mitad. El cansancio por la dura semana se dejó notar en el segundo acto

Es difícil jugar una final cuando un compañero ha fallecido tres días antes. Es difícil hacerlo cuando los jugadores apenas han descansado, cuando se han recorrido media Europa en cinco días. Es difícil hacerlo con el Milán en frente. Pero el Sevilla salió al campo con todo, a ganar por Antonio, a dedicarle el triunfo, a conquistar su sexto título consecutivo en su memoria. Lo intentó hasta el final. Pero el conjunto de Ancelotti le amargó la fiesta, remontando el 0-1 de Renato, ganando por 3-1, después de que Palop detuviera un penalti con tan mala suerte de que Kaká cogiera el rechace y sentenciara a menos de diez para el final. Ahí se acabó el sueño. Pero a partir de ese momento vino lo mejor. Kaká dedicó el gol a Puerta. Seedorf fue sustituido, se quitó la camiseta, tapó su nombre y mirando a la galería señaló el del canterano nervionense. Fue emocionante. Ahí no acabó el señorío del Milán. Los rossoneros le hicieron el pasillo al Sevilla cuando fueron a recoger sus medallas, reconociendo el valor de los hispalenses de embarcarse en este reto tan difícil de ejecutar, tan complicado de llevar a cabo, tan heroico.

El Sevilla comenzó valiente. Cómo no hacerlo después del conmovedor minuto de silencio que se guardó en el Louis II en recuerdo de Puerta. Y aunque Kaká daba el primer susto con un disparo al palo, los nervionenses se reponían y a la salida de un córner Duda le daba un balón de oro a Renato, que hacía con su testa el primero. El nervionense adelantaba a los suyos y junto al resto de sus compañeros señalaba al cielo, buscando a Antonio, dedicándole el gol. El Milán se iba para arriba y los hispalenses esperaban, saliendo con peligro. Rozaban el segundo en el 25, cuando Kanouté le daba un servicio de lujo a Renato y éste sin meta remataba, sacando su disparo Nesta bajo palos. La primera parte tuvo mucho más. Hubo alternativas para ambos equipos, pero el marcador no se movió.

En la segunda mitad el Milán salió con una velocidad de más. Al Sevilla se le veía más agotado. El cansancio tras la intensa semana vivida tenía que salir por algún lado. Y salió. En siete minutos los italianos remontaron el encuentro. Primero con un gol del Pipo Inzaghi, que remató solo, y después con un inapelable remate de Jankulowski, que hacía el 2-1.

Quedaba más de media hora y el Sevilla atacaba más con corazón que con cabeza. Al equipo hispalense no se le veía fluidez, estaba pesado. Lo intentaban los nervionenses, pero no llegaban las ocasiones. Juande tiraba de banquillo con Kerzhakov y luego Luis Fabiano, pero nada de nada. Y en esas llegó el claro penalti de Dragutinovic a Kaká. El brasileño supo cazar el rechace de Palop, enorme el valenciano, y puso la sentencia. Después de eso lo mejor de todo fue como los andaluces se volcaron al ataque hasta el final, intentando acortar distancias, insistiendo hasta el final. El Sevilla se dejó la piel, cayó de píe, como los grandes, dando la cara, sacando pecho... Grandioso el Sevilla. Le tiraron al suelo, pero por todos los medios buscó levantarse sin suerte, pero con constancia. Lo hacían todos por Puerta. La segunda parte resultó demasiado larga. Pero da igual. Antonio, de todas maneras, resultó ganador, porque los múltiples detalles que tuvieron los campeones dejaron claro que en el día de hoy no había ni vencedores ni perdedores. Sólo una persona, sólo un futbolista, sólo él, ese tipo que tenía una siniestra mágica. Antonio, la zurda de brillantes.

MISCELANEA FOTOGRÁFICA

 

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