SEVILLA FC 3 - BENFICA 1

Sevilla, 19-09-57.- Lleno absoluto en Nervión. Mucho calor y fútbol de alta calidad por parte del Sevilla. Más de 30.000 espectadores ocuparon las gradas del Nervión. Más de 6.000 seguidores del club portugués en las gradas. El encuentro se jugó a las 5,30 horas de la tarde.

SEVILLA.- Busto, Romero, Campanal, Valero, Ramoní, Herrera II, Antoniet, Arza, Pepillo, Pepin y Pahuet.

BENFICA.- Bastos, Calado, Serra, Angelo, Pegado, Alfredo, Palmeiro, Coluna, Aguas, Caiado y Cavem.

 

GOLES.-

1- 0, min. 46. Pepín entre como un rayo por la derecha y cede a Antoniet solo para que empuje el balón al fondo de la portería, sin embargo el alicantino remata defectuosamente y el balón no va hacia la puerta, con la suerte que va hacía el otro alicantino el exterior Pahuet que en dificil posición bate a Bastos.

1- 1, min. 48. Palmeiro se cuela por el centro sin oposición alguna y cuando llega a la frontal dispara fuerte y colocado estando además Busto mal situado, cuando el meta sevillista hace a por el balón ya este le ha rebasado.

2- 1, min. 59. Balón que recibe Antoniet un poco escorado salva la entrada del defensa Serra y ante la salida de Bastos le bate por bajo y esquinado.

3- 1, min. 79. Tiro del melillense Ramoní que rechaza la defensa portuguesa, el rechace lo recibe Pepillo que con gran maestria lo coloca dentro de la porteria entre una maraña de jugadores de uno y otro equipo.

Arbitró el encuentro el francés Grosppi que hizo un correcto arbitraje. El Sevilla que jugaba por primera vez competición europea, lo hacia merced a que habia quedado subcampeón de liga, y le correspondia por derecho propio al haberse proclamado Campeón de la Copa de Europa el Real Madrid, que fue el Campeón de la Liga en la anterior temporada.

Desde un primer momento al Sevilla se le vio que no pasaria muchos problemas para dejar en la cuneta a todo un Benfica campeón de Portugal, porque aunque los lisboetas tenian un formidable equipo, el Sevilla contaba entre sus filas con jugadores que en cualquier momento desnivelaban la balanza a favor debido en gran parte a sus individualidades. El resultado quedó incluso corto para los méritos contraidos por el equipo hispalense.

El Sevilla encaró el partido haciendo gran presión sobre la portería del internacional Bastos, pero los goles no llegaron hasta la segunda mitad, pese a que Antoniet, Pepillo y Oahuet disfrutaron de claras ocasiones para haber marcado. El equipo portugués de la mano de Otto Gloria se defendió muy bien y principalmente el meta lisboeta estubo colosal en la primera mitad. En la segunda parte los de Satur Grech apretaron de lo lindo y cuando se abrió la lata, ya se sabía que el Sevilla ganaría el partido. Una lástima fue el que la eliminatoria pudo quedar sentenciada en el abarrotado campo del Nervión. Sin embargo el 3-1, resultado final albergaba bastantes esperanzas de que se pudiese continuar en la Copa de Europa.

Incidencias: La próximidad de Portugal hizo que Sevilla ese día se convirtiera en una fiesta hasta la hora del partido, los seguidores portuguese vinieron en su mayoría desde el Algarve con lo cual usaron la frontera con Ayamonte, dandose la circunstancia de que al terminar el encuentro tuvieron que salir a escape, ya que el último barco para cruzar el Guadiana(frontera natural con Portugal) salía a las 12 de la noche. Muchos otros vinieron por las fronteras de Rosal y Badajoz, estos principalmente los que procedian de Lisboa.

Al concluir el encuentro tanto Otto Gloria el entrenador luso, como Satur Grech el entrenador del Sevilla, coincidieron que el Sevilla se había hecho merecedor a un más amplio resultado. No se cumplieron las espectativas que en las previas se tenía de este encuentro, se esperaba mucho más del campeón de Portugal. Sin embargo defraudó tanto en su juego, como en su ganas de pelea. Bastos fue el mejor del Benfica y Campanal el mejor del Sevilla, aunque toda la defensa blanca estuvo muy segura. Muy bien también Arza en el puesto de interior, por contra Ramoní desfraudó debido a su "manía" de regatear a todo bicho viviente. Pepillo cumplió, aunque ha tenido tardes mejores.